domingo, 27 de diciembre de 2015

EL CÍNICO

Chevi Muraday es un genio. 

Es lo primero que me viene a la cabeza nada más comenzar la representación, tras revelarse los primeros movimientos y dejar entrever que estás ante una experiencia artística sagrada. Sublime. No necesariamente complaciente (ni el arte ni el artista están hechos para eso), pero siempre transformadora. Incómoda, según sean los ojos de quién lo mire. Turbadora, inquietante.




Se despliega ante nuestros sentidos toda esa belleza que agrede, netamente disgregadora, que desafía, desintegra y deshace ante nuestra mirada. Hay espectadores que rebullen en su butaca, se agitan intranquilos. Primero como un suave rumor de telas, después con un murmullo de exclamaciones y comentarios que, a duras penas pueden reprimirse; e incluso esto sucede al ritmo del espectáculo, que se acompaña de música en vivo y sonidos tan orgánicos que nos parece oír lo que ocurre en la cabeza del personaje, el dolor de su pensamiento o el latido de su corazón y su memoria.

En la danza, las palabras se escriben con el cuerpo, se trazan en el espacio con sus propios signos de puntuación, y en este arte, Chevi Muraday es un maestro. Un pionero, un explorador que conjuga distintas disciplinas artísticas en una línea integradora. 


Fotografía: Jesús Ugalde

Embebida de la belleza que rompe y disgrega, que despoja el pensamiento de harapos y trastos viejos, al tiempo que "El cínico" se va desprendiendo gradualmente de memorias y posesiones, reflexiona ante ellas, dialoga con el cuerpo en una sucesión de momentos tan hermosos como dolorosos, metabolizo todo cuanto me cuenta. Me identifico, me reconozco, me sumo al latido y soy una con el acto teatral.

"El cínico" está vivo, desde la propia escenografía (una casa que respira, unos objetos que se mueven como sujetos a una voluntad propia e ignorada) hasta la música ambiente y las canciones, que son el rastro tenaz del personaje, si este hablara con palabras. "El cínico" lo danza todo, mientras se desprende de sus miedos, sus apegos, sus ideas, los recuerdos a los que se aferra y que amenazan literalmente con engullirle o hacer que se le venga la casa abajo. Y quien dice la casa, dice la falsa seguridad, los valores que ya perdieron su significado y tan solo ocultan dolores callados y miseria. 




Sólo al final, cuando el personaje ha alcanzado la plena desnudez, formulará sus primeras palabras, tan rompedoras como las de quien ha vuelto a nacer en vida. Palabras desnudas. Artista desnudo. 

Se me pone la piel de gallina en ese momento. Otras personas entre el público no pueden reprimir los nervios, la angustia, la tensión contenida, y sollozan en silencio. El aplauso es unánime, y la ovación puesta en pie.

En eso consiste lo sagrado del acto teatral: en ser todos uno, en respirar todos juntos a la vez.

*** 
"El cínico", una producción de Losdedae, se podrá ver en el Teatro Español hasta el 10/01/2016 en la Sala Margarita Xirgu.

Fotografía: Jesús Ugalde/ Losdedae / Teatro Español. 


viernes, 4 de diciembre de 2015

"CHER DE LAS ESTRELLAS", EL ADMIRABLE REGRESO DE ANDREA CALTRAN

Andrea Caltran es un genuino hombre del Renacimiento del teatro alternativo. Escribe, actúa, canta, baila, cose y diseña, desde la escenografía hasta el cartel, pasando por ese impecable vestuario que luce siempre. Y lo hace todo bien. Con el talento y la minuciosidad de un aplicado artesano. Pequeñas piezas honestas, delicadas y sinceras. Por eso, cada uno de sus espectáculos nacen con esa cualidad única que tanto asombra a quienes los hemos visto, y los hace irrepetibles. Son las joyas de un orfebre creativo. El increíble don de alguien que ama profundamente su trabajo, y luego goza de la mayor de las alegrías al poder compartirlo con su público.

Andrea Caltran


Fue gracias a Carlos Be, por entonces programador en Selectos Puraenvidia (el espacio de Alberto Puraenvidia, socio de José Martret, y "hermana pequeña" de La casa de la Portera y La Pensión de las Pulgas), que pudimos conocer a este artista, con una preciosa e intimista pieza, EDDA (Cada revolución empieza por casa), una historia transformadora en torno a la singular vida de una tía del protagonista. Y de nuevo es Carlos Be, con su probada inteligencia para saber destacar el talento de los demás, quien nos acerca este segundo trabajo de Andrea Caltran, "CHER DE LAS ESTRELLAS", adaptación de un cuento de Matteo B. Bianchi, y que sigue la estela creativa de su anterior espectáculo, el que en esta ocasión se presenta al público en el Café del Kosako, donde se podrá ver este mes de diciembre.

Diseño de cartel: Andrea Caltran

CHER DE LAS ESTRELLAS, lleva por subtítulo la leyenda "cuento de Navidad para niños maricas", pero va aún más allá que eso. Vuelve a ser una historia transformadora, sencilla pero poderosa, que nos habla del poder de la imaginación, de la confianza, de creer por encima de los límites y de cuanto nos viene impuesto desde fuera, más aún cuando somos niños y nuestro único modo de rebatir el mundo en el que nos toca vivir es cuestionándolo en nuestras pequeñas cabezas, empleando el motor de nuestra imaginación para coger fuerzas, robustecer nuestras alas y, en el momento menos esperado, ecco la! poder encontrarnos alzando el vuelo sin que nada ni nadie nos corten las ilusiones ni nos arrebate el derecho a nuestra felicidad, a nuestra identidad. El derecho a ser, a sentir y a creer que otro mundo es posible. Nuestro mundo. Porque es posible. Lo es.

Todo esto nos llega a través de un fascinante envoltorio de música, (atentos a la apertura, con un vistoso número drag y escena de baile en la barra del bar), baile, canciones y texto, iluminado desde dentro por esa belleza en movimiento que posee Andrea Caltran, hermoso hombre/mujer pantera, todopoderosa Cher de las Estrellas, que hace de la experiencia teatral un viaje lleno de luz e inolvidable. Toda una joya.

Andrea Caltran y Carlos Be

Si necesitan volver a creer en la Navidad, este es su cuento. Si tienen una poderosa urgencia por volver a la belleza de lo simple, este es su cuento. Si necesitan claridad, anhelo de soñar y salir del teatro como si les hubieran otorgado unas alas nuevas y ganas de vivir su auténtica vida, sin duda alguna, CHER DE LA ESTRELLAS de Andrea Caltran es la historia que están buscando.

Feliz Navidad.


CHER DE LAS ESTRELLAS se podrá ver los próximos jueves 10 y jueves 17 de diciembre, a las 21H en el Café del Kosako.

lunes, 19 de octubre de 2015

NOCHES DEL KOSAKO: LA TOÑI & FRIENDS

Me invitan mis buenos amigos del Café del Kosako a participar en sus crónicas, Noches del Kosako, coincidiendo con un feliz acontecimiento, muy esperado por sus fieles seguidores, y que aún dará que hablar en próximas citas: La Toñi & Friends, espectáculo que reunió a la gran Toñi y sus amigos sobre el escenario; se mostraba ante el público por primera vez.


Para quienes todavía no conozcáis a La Toñi, deciros que se trata de un entrañable personaje, nacido de la pluma de Carlos Be, protagonista de Elepé, comedia reina del off madrileño de los dos últimos años, que un buen día decidió saltarse el guion y cobrar vida propia. Su carisma, su generosidad y su inmenso corazón (ella misma presume de tener dos) hicieron que cogiera las maletas y saliera a recorrer mundo, con su equipaje de canciones, para hablarnos de amor y de sus orígenes junto a su repertorista, el maestro Mirko Jumilla, y el galán y cantante Jorge Gonzalo. Una historia como la vida misma.

Aquellos que veníamos siguiendo sus andanzas desde Elepé en La Casa de la Portera, y la vimos dar sus primeros pasos con La Toñi Unplugged en Selectos Puraenvidia (¡otro espacio a recordar!) y La Toñi Loving Tour, su actual show en cartel, sabíamos que el surgimiento de La Toñi & Friends era el paso natural que le estábamos pidiendo desde el comienzo. ¡Incluso Massiel, estando un día entre el público, se arrancó a cantar con ella en un dúo memorable!

La Toñi & Friends que pudimos vivir aquella noche fue única e inolvidable. Memorable, dulce como una caricia, regada con risas y alguna que otra lágrima emocionada, inmensa por su ternura y llena de recuerdos y guiños. Ella, entrañable y abierta como siempre, se hizo acompañar a la guitarra por Igor e Íñigo, llegados de Bilbao para la ocasión, a los que se unieron un puñadito de amigos y artistas: Sara Luesma; Carmen Mayordomo e Iván Ugalde (Lucía y Ángel) con quienes protagonizó un bello revival del tema Amor de hombre, uno de los números musicales de Elepé, y los irresistibles chicos de Chanson Mor'mon, que también hicieron de las suyas y a quienes podremos ver este mismo viernes en el Café del Kosako. La llamaban loca, Cadillac solitario, Camino del sur fueron los temas que se pudieron escuchar al calor de este encuentro entre amigos, inclusive el tema en euskera Lau teilatu (Cuatro tejados), homenaje a su querido Bilbao, uno de los lugares que acogió a La Toñi en el camino.

La velada se cerró con una emotiva versión de Back to Black, en la que invitó al resto de amigos a subir al escenario para cantar con ella, secundada por el público que también coreaba esta última canción, y de la que podéis ver un fragmento en este vídeo, porque La Toñi, moderna como ella sola, permite que se graben y se tomen fotos durante sus actuaciones.



Cómo no, deciros que tras el corazón de La Toñi palpita el talento incontestable del genial Fran Arráez que otorga su físico y toda su grandeza al personaje, y que con razón puede afirmar que tiene "dos corazones", el suyo y el de La Toñi. Y es que para dotar de voz y de vida a un personaje tan carismático como éste se necesita un intérprete a su misma altura.

La Toñi & Friends: un sueño hecho realidad que esperamos tenga un feliz regreso a las Noches del Kosako, con nuevas canciones, nuevos amigos y hermosos momentos que atesorar en el recuerdo.

* * *

#NochesDelKosako - Noche del 16 de octubre de 2015 con La Toñi & Friends - Más información sobre la programación en la página del Café del Kosako.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

La Espectadora (2014)

La espectadora enmascarada - Premio MAXcramé al Mejor Público 2014
Gala Inaugural de Clausura

¿Por qué va la gente al teatro?

Casi once meses después de haber sembrado algunas semillas en este cuaderno tan personal (y de haberlo dejado convenientemente abandonado), regreso a él con la vieja pregunta.

No soy blogger, ni tampoco influencer, esos términos ahora tan de moda, pero que a mí no me dicen nada.

Dejé de escribir por eso mismo: porque no encontraba el modo de "ser", sin pasar por colgarme una etiqueta. Incluso redacté una entrada-manifiesto, a la que llamé: "Esto NO es un blog de teatro". Una declaración de principios en toda regla.

Y no, no lo publiqué.

Hoy danzan ante mí los bellos recuerdos de algunas de esas innumerables obras de teatro que he tenido la inmensa fortuna de poder presenciar y vivir, algunas de ellas antológicas, Y no, no es que sea tan mayor como para publicar unas memorias: es tan solo que amo el teatro desde que era niña.

¿Que por qué voy al teatro? Porque el Teatro me da la vida. Me salva de la locura. Rompe la soledad. Alberga mi humanidad. Me pide estar bien presente cuando sucede. El teatro además (re)educa mis emociones, y me lleva a crecer a través de sus historias, haciéndome más fuerte y más sabia; sensible y vulnerable, pero resistente.

El teatro es puro amor.

viernes, 7 de febrero de 2014

"Emilia" (o cuando el teatro se lleva en la piel)

"Emilia". Dir: Claudio Tolcachir. Foto: @mirabilitas

"Bella, atroz, dolorosa "Emilia". Bravo, Claudio Tolcachir. Sos grosso."










lunes, 3 de febrero de 2014

Mimamos Producciones: Oda a los pequeños públicos

Foto: Owain Shawn

El microteatro es un formato que, como escribe Enzo Cormann, persigue llegar a muchos pequeños públicos a través del "mayor número posible de espectáculos diferentes". A esta necesidad creativa y de expresión cultural se suma "Mimamos Producciones" (@mimamoselteatro), con Patricia Romera al frente, que se estrena con dos propuestas del dramaturgo Israel de la Rosa: "Luna y dos" y "Hermanas de padre".

Los textos, escritos en clave de humor, se nos presentan como espejos de lo cotidiano en los que bastará un solo quiebro, un giro en la palabra, para que nada sea lo que parece.

En "Luna y dos", el encuentro romántico bajo la luna de dos aparentes desconocidos -interpretados por Ana Prieto y Christian Delgado- nos introduce en una variación del clásico del amor y la pareja, con regusto a caramelo ácido, algo picante pero ¡irresistible!.

"Hermanas de padre", es una pieza de humor negro, ágil y delirante, -que protagonizan Clara Valencia y Katherine Montes- en torno al amor filial de dos mujeres que comparten algo más que un gusto por la comida, los zapatos... y el crimen. Eso sí, todo queda "en familia".

Los directores son Israel de la Rosa (Luna y Dos) y Manuel Moya (Hermanas de padre), lo que permite añadir a cada micro-obra el atractivo de un sello creador distintivo. A destacar de su puesta en escena la notable inmediatez con que el espectador empatiza con situaciones y  protagonistas, así la agilidad y frescura de las tramas.

"Luna y Dos" y "Hermanas de padre" se pueden disfrutar cada jueves, a partir del 6 de febrero, en la Sala Trovador (San José, 3, en el céntrico Barrio de las Letras) en dos pases de 21H y 22H, y podéis hacer vuestra reserva en mimamosproducciones@gmail.com.

martes, 14 de enero de 2014

The Zombie Company, diez años de lucidez y teatro

Fotografía: Blanca Serrano y Elena de Lucas

The Zombie Company suma y sigue, celebrando hoy diez años de lucidez y teatro con el estreno absoluto de "AUTOSTOP", un texto de Carlos Be dirigido por Fran Arráez, a quienes deseo el abrazo de una merecida y prolífica continuidad, robusta salud teatral y energía para celebrar otros diez años de éxitos por llegar. ¡Felicidades!


domingo, 5 de enero de 2014

"Una y no más". La casa de la portera, 10/11/13.

Guardo una carta para Ana Olga, la protagonista de "Una y no más", desde ese primer día en que la vi, en una matiné en La casa de la portera, y caí completamente rendida a su talento.

Ana Olga es esa mujer doliente y torturada, que sostiene largas conversaciones, ora consigo misma, ora con los demás, esos otros que le nutren y también le "bancan" la vida. Se desnuda, se revuelve, se postra de hinojos y se rebela frente a sus recuerdos; llora, grita, rabia. Habla sola. Piensa en alto. A ratos, delira. Comparte eso que viene a llamar su "terapia".

¿Y sabes qué? Envidié esa sana libertad de poder patear las penas a base de rodar por el suelo y ensuciarse la ropa, estropearse el maquillaje y desdibujar la compostura.

Me gustaron tus poemas. Me habría encantado abrazarte y llorar contigo. Hay una Ana Olga, palpitando delirante, cargada de urgencias y reclamos, que pide ser escuchada, y vosotros, los actores, sois esos héroes invisibles que afrontan la titánica tarea de llevarlo a escena, para así librarnos "de todos los males".

Ana Olga se hizo carne y cobró vida de la mano del singular y extraordinario actor Tomás Pozzi, que ya la había presentado en "Soy Sola (historia de un Naufragio Anticipado)".

"Me siento rara. A veces cuando camino por la casa siento que estamos en un sueño. No puedo dormir. No duermo. Nadie duerme. La vida no es un sueño. Yo sé que soy superficial e infantil. Vos has leído mucho más que yo. Has estudiado, has dado cátedras… ¡Yo sólo vivo para escucharte! ¿Que decis nena? No te escucho... Decímelo al oido despacito..."

Después de todo, puede que Ana Olga tuviera razón en decirme aquella mañana que, "allá donde hay quilombo, allá estás vos". Mi respuesta sigue siendo la misma de entonces: "¡Por supuesto!"


Nota:

Hasta el regreso de la terapia con Ana Olga/ Tomás Pozzi, podréis disfrutar del trabajo de este excelente actor y creador en "Cuestión de altura", de Sandra García Nieto, junto a Martín Rivas y dirigido por Rubén Cano, del 15 de enero al 16 de febrero en la Sala Pequeña del Teatro Español.



miércoles, 1 de enero de 2014

Del Quijote al cielo - Ron Lalá. Teatro Pavón.

En un lugar del Quijote - Teatro Pavón. Foto: Mirabilitas

Apertura del año teatral con Ron Lalá y su magnífico "En un lugar del Quijote". Bien hecho, divertido, sonoro y hermoso. Musicales, ágiles, versátiles. Artesanos de lo suyo, con impronta propia. Gozosos. ¡Brillantes!

domingo, 29 de diciembre de 2013

"Lo único que necesita una gran actriz..." - Vaca 35 Teatro en Grupo

Programa de mano - "Todo lo que necesita una gran actriz..."
A veces me sucede, cuando voy al teatro, que se produce un momento único en el que advierto una "chispa", por lo general en algún nimio detalle, que me anticipa la grandiosidad de lo que estoy a punto de descubrir.

Anoche me enamoré de unos zapatos negros de baile, que colgaban de la pared por una cinta roja, nada más entrar en el espacio donde se representaba la función. Aquellos zapatos eran ese propio y personal destello que me hacía saber que estaba ante una obra grande.

El espacio era pequeño, y me atrevería a decir que "orgánico". Olía a comida. Me sentí cómoda en su penumbra, y enseguida me quité el abrigo que llevaba puesto, pese a la temperatura de la estancia, pero yo no quería encima ropas que me estorbaran.

No, yo me quería sentir como en casa. Cercana a ellos. Mejor dicho, a "ellas", sus dos actrices protagonistas, que ya estaban en escena cuando llegamos, inmersas en su propio mundo, sin dejar de mirarse a los ojos.

Todo seguiría siendo una sorpresa para mí, que aún no sabía que me podría deparar la obra, pero que ya se veía iluminada por esos zapatos de baile, y el pequeño altarcito de la Virgen, y aquellas dos mujeres respirando, tan distintas entre sí (una, pequeña y delgada, y la otra, corpulenta y obesa; una, esmirriada y la otra, titánica) que parecía que una pudiera engullir a la otra en su abrazo hasta hacerla desaparecer.

Lo cierto es que la pequeña se movía como un ratón, y mostraba un apetito voraz y una furia de tormenta, y la mujer grande era una mole de rabia y energía gritando amor a los cuatro vientos, en toda su exuberancia, en cada gesto. Aquel teatro era pura desnudez en un espacio tan reducido que milagro fue que no me manchara la ropa de salpicaduras de agua o comida que volaron por el aire (¡que dominio magistral ese de lanzar cosas en la escena y que no le lleguen a dar al público!). Sin embargo, no fue eso lo que ocurrió con mi propia persona. "Lo único que necesita una gran actriz..." está rezumando amor: Lo grita, te tira del cabello y te rasga las vestiduras. Te rompe las ideas. Te estremece en su ancho abrazo de amor.

Hacia tiempo que no me susurraban un cuento al oído, ni que un espacio de teatro tan íntimo desataba en mí semejante caudal de ternura como en esa última escena. Eso es amor. Desnudez, compromiso, sencillez. Verdad compartida. La belleza de la fealdad. Detrás de cada grito, de cada emoción, llanto, puño en rostro, rabia, desenfreno, late el amor. La imperiosa necesidad del amor por ser reconocido.

Teatro rezumando amor.

Arranco los aplausos en lo oscuro, sin vacilación. No seremos más de nueve personas allí presentes, y entre ellos se cuenta el director. Al término de los aplausos, me hubiera gustado darles un abrazo muy cálido a ambas actrices. Si hizo frío en la estancia, yo ni me he enterado. Pero hoy estoy tímida, y la penumbra me impone respeto, así que les ofrezco un sencillo "Enhorabuena", y les doy las gracias por su trabajo.

Lo mismo que hago ahora mientras escribo estas líneas.

Agradezco al equipo de Vaca 35 su esfuerzo y su apuesta creativa. También les agradezco la cordial bienvenida, en forma de programa de mano y chupito de aguardiente para espantar el frío y otro tipo de males, como una mente llena de prejuicios o unas emociones rígidas y encorsetadas. No, ese no es el tipo de ejercicio que te espera cuando asomes a ver el inmenso trabajo de este colectivo artístico, que juega con la verdad y remueve por sus emociones puras.

Si quieres ir a verlos, y que nadie te lo cuente, están en el Matadero hasta el 12 de enero.

jueves, 26 de diciembre de 2013

La Pensión de las Pulgas

Fotografía: Mirabilitas
Se llama Cara, y es una estudiante norteamericana de intercambio que se encuentra en Madrid durante un año para perfeccionar su español. Nos conocemos en Nochebuena, en casa de los padres de una de mis mejores amigas. En cuanto me revela su interés por ir a ver teatro en la ciudad, no lo dudo ni por un segundo:

- "¡Tenéis que ir a la Pensión de las Pulgas!"

- "¿Pensión de las Pulgas? ¿Y eso como se dice en inglés?"

Les hablo apasionadamente de su programación, de "MBIG", soberbia adaptación de José Martret sobre el clásico de Shakespeare, "Macbeth", del inminente reestreno de "Breve ejercicio para sobrevivir" (de grato recuerdo tras su paso por La casa de la portera hace apenas un año) y del próximo proyecto, "Dorian", sobre texto de Carlos Be y con dirección de su propio autor.

Me faltan palabras para poder expresar lo mucho que me ha impactado la experiencia, y mi tremenda impaciencia por volver. Porque quiero volver, sí, y hacerlo con amigos ¡con muchos amigos! Con toda la gente que sea posible. Y que llevo haciendo campaña toda la semana, entre amigos y conocidos, con la ilusión puesta en volver muy pronto.

Finalmente, aprendo que "Flea Hotel" es la traducción al inglés de "La pensión de las pulgas".

miércoles, 25 de diciembre de 2013

El Año de "El intérprete"

Fotografía: Mirabilitas


Sin duda alguna, este ha sido el Año de "El intérprete", y para muchos, el año del descubrimiento de Asier Etxeandia.

Para mí, en cambio, ha sido el año del: "¿Pero cómo no os disteis cuenta, antes de ahora, de que ese gran hombre ya estaba ahí? Un artista inmenso, inconmensurable, que lleva años en la profesión, y sigue trabajando tan duro como el primer día"

(Continuará)

martes, 24 de diciembre de 2013

¿Por qué ir al teatro? (Una reflexión muy personal)




Alguien me preguntó una vez:

- "¿Qué pasa en tu vida cuando no vas al teatro?".

Tras detenerme unos segundos a meditarlo, la respuesta fue:

- "Nada"

Y prosiguió:

- "¿No lo echas de menos? ¿No tienes mono? ¿No sientes que te falta "algo"?"

De nuevo, esta fue mi respuesta:

- "Lo cierto es que no"

Tal es la cosa. Uno se podría permitir pasar una vida entera sin pisar una sala de teatro y morir sin haberlo hecho, que su existencia no sufriría grandes variaciones ni tal cosa sería tomada por un escándalo.

Sin embargo, es cuando voy al teatro que me doy cuenta del modo en que éste enriquece mi vida y la hace mejor: más grande, más bella, más hermosa... Luminosa, sorprendente, creativa. Con mil colores y formas. Llena de luces ¡infinitas luces!

En negras horas de desconsuelo, el patio de butacas ha sido útero, regazo maternal y el lugar en el que he llorado mis penas al cobijo de lo oscuro, sin temor a ser descubierta. Sin miedo a partirme en pedazos.

El teatro también ha sido esplendor en mis horas más felices. Casa grande de puertas abiertas y moradores generosos, que lo entregan todo por el más sincero amor.

El teatro es casa. El teatro es refugio. El teatro es certeza cuando todo a mi alrededor se tambalea.

El teatro es ese lugar al que siempre quiero regresar. Sin él no es que me falte nada, pero con él lo tengo TODO.

Feliz Navidad.


lunes, 23 de diciembre de 2013

La Espectadora (II) - Guía de uso y disfrute - Dedicatoria

En este cuaderno de notas, en ocasiones baúl de viaje y en otras una sencilla maleta llena de fotos y recuerdos, los contenidos se desarrollarán entre presente, pasado y porvenir. No habrá un orden lineal en las historias, aunque sí un paraje común a todas ellas: el Teatro.

El Teatro será la locomotora, y cada retazo de memoria será uno de los vagones por los que podremos desplazarnos a través del tiempo durante este viaje compartido.

Y ahora, permitid que le dedique unas palabras a un niño, amigo mío, al que le prometí que algún día me haría mayor y escribiría:

Mi querido niño Asier,

Te dije un día (y muchos días juntos) que nunca te abandonaría. Y que seguiríamos jugando, ahora y siempre, gracias al poder de nuestra imaginación.

Pues bien ¡ya me he hecho mayor! Y te escribo estas líneas para decirte que cuando mis palabras emocionen al mundo (aunque sea a una única persona en el mundo), su verdad y su belleza estarán ahí gracias a ti y solamente a ti, porque tú me estarás acompañando.

Eres precioso siempre.

Un abrazo de giganta.

Aquí da comienzo un camino, que también forma parte del regalo.

domingo, 22 de diciembre de 2013

La Espectadora

Me bautiza con ese nombre (el gran) Jorge Calvo. Siempre ha tenido ojo para amadrinar proyectos, y fue él quien, de forma casual, vino a dar con el nombre de este blog, que pretende contar mis andanzas como espectadora de teatro.

Nos conocemos desde hace algunos años, y siempre dice que el día que se instaure la categoría de Premio Max al Mejor Espectador, el galardón será para mí.

Yo soy más modesta, y me conformo con seguir disfrutando de ir a ver teatro y ser La Espectadora, sin más. Recogiendo el generoso regalo de esa nutrida familia de artistas que se deja la piel y entrega el corazón ante, sobre y tras el escenario.

Algunos pasajes de esos momentos vividos conformarán las páginas de este libro abierto, memoria de mis viajes, canción de amor inacabada y siempre viva, dedicada al Teatro.

Porque vosotros hacéis el mundo más bello; porque sois el pulmón de una sociedad en constante necesidad del oxígeno de las ideas; porque hacer teatro es militancia, y a vuestra manera, sois resistencia. 

Porque sois el espejo en el que toda sociedad debe mirarse. 

Porque, en definitiva, sois los moradores de mi "casa grande", mi patria del alma: el Teatro.

Bienvenidos a estas páginas. Ésta también es vuestra casa.